LA OBRA ES INTERMINABLE

30 Lo que me queda siempre es un pedazo de oscura pesadumbre (hez de la grandeza de que es capaz la vida cotidiana, cola de la ilusión, resto del entusiasmo) que adobando voy con dimes y diretes, de modo que quien venga me encuentre apoltronado en mi merced serena.

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba